Tecnología

Copefrut en cada una de sus instalaciones ha desarrollado la más alta tecnología en embalaje y conservación. Se agregan a ella miles de personas que con dedicación y sumo cuidado manipulan las frutas para lograr el mejor producto final y presentarlo a los mercados externos.

El color, el sabor, la firmeza y el aroma, se mantienen gracias a estas modernas tecnologías que incluyen complejos tratamientos, para mantener intactas las condiciones naturales de las frutas que tienen una particular identificación como las más apetecidas en diversos países del mundo.

Tras la cosecha los bins con el producto llegan a las líneas de embalaje, para desarrollar aplicaciones específicas en el proceso de acuerdo a la variedad de frutas, como: Cepillado al kiwi para mantener su original apariencia. Lavado y encerado para resaltar el atractivo color de la manzana. Además el control riguroso de los estándares de calidad para que el producto comercializado mantenga su prestigio que ha logrado alcanzar Copefrut.

Calibradores electrónicos programables de alta precisión permiten una adecuada clasificación en aspectos de tamaños y calibres.

El embalaje concluye con el llenado de cajas que una a una con aromática y natural frescura estructuran las pilas que dan forma a los pallets que viajarán a los países donde la fruta es preferida altamente por los consumidores que saben de eficientes productos naturales y de probada calidad.

Frío





En cada una de las plantas hay potentes cámaras de enfriamiento y potentes túneles de aire forzado que mantienen la fruta proveniente del huerto y después de haber sido embalada.

En el caso del kiwi, las cámaras de conservación han sido además equipadas con filtros absorbentes de gas etileno, lo que favorece el almacenaje prolongado del producto en cada una de las modernas plantas que Copefrut posee en la zona central de Chile.

Se utiliza la tecnología de la atmósfera controlada como complemento de la refrigeración, con técnica que modifica la composición de los gases en el entorno de la fruta, lo que permite que se mantenga su calidad por el tiempo requerido.

Las condiciones de frío y mantención de la fruta le permiten a la empresa ofrecer el producto prácticamente todo el año, con un control de calidad para cumplir rigurosamente con la normativa nacional como extranjera. Así se ha podido asegurar que la fruta exportada siga prestigiando el sello Copefrut en los más exigentes mercados internacionales.